Más allá de una trama que engancha y de unos personajes muy bien construidos, en esa novela se repasan no sólo los crímenes terribles que se cometieron por parte de alemanes, italianos y franquistas bombardeando a la población que huía de málaga hacia almería, la desbandá, sino que también se repasa con envidiable maestría y memoria casi fotográfica las calles más populares del municipio (huerto de monjas, las callejuelas del perchel o del molinillo, las playas o los barrios acaudalados en los que se atrincheraba la alta burguesía, presa aún de la depresión que siguió a la pérdida del peso industrial de la urbe desde finales del siglo xix).
